viernes, febrero 13, 2009

"AQUÍ CHEIRA A MORTO"

O DÍA 13 DE ABRIL DE 2008, SAÍU A ESCENA UN DOS ÚLTIMOS TRABALLOS DE DITEA. A ESTREA FOI UNHA EXPERIENCIA GRATIFICANTE TANTO PARA O EQUIPO COMA PARA O PÚBLICO ASISTENTE, QUE AMOSOU A SÚA SATISFACCIÓN ENTRE RISAS E APLAUSOS. EN DEFINITIVA: O PROXECTO AQUÍ CHEIRA A MORTO COMEZA A SÚA ANDAINA POLAS TÁBOAS, CON FORZA E ILUSIÓN, E CUN PERCORRIDO NO QUE, DE SEGURO, NON HAN FALTAR MOITAS, PERO QUE MOITAS GARGALLADAS...


EI, E SE TI TES VISTO A OBRA, POR FAVOR, FAINOS O TEU COMENTARIO AO FINAL DESTA ENTRADA, ESTAMOS ABERTOS A CALQUERA IMPRESIÓN OU SUXESTIÓN, NA SEGURIDADE DE QUE TI TAMÉN PODES AXUDAR Á MELLORA, SEMPRE POSIBLE, DO ESPECTÁCULO...


A piques de cumprir o seu 50 aniversario, o Teatro de Cámara DITEA ten o pracer de lles presentar unha revisión dun clásico de A. Paso que nós demos en chamar “AQUÍ CHEIRA A MORTO”. Unha peza cunha sólida construción escénica e diálogo inxenioso que se axeita ás situacións e ó perfil burlesco dos personaxes sen perder en ningures, nen ritmo nen eficacia.
Unha farsa chea de fresca fantasía que mestura trama e enredo de varios xéneros: comedia, obra policíaca e de suspense, anodados e trabados como factores da enigma e da intriga, de tal xeito, que non deixan adiviñar o desenlace final.
Din os que saben destas cousas, que ás veces o verdadeiramente compricado non é asasinar, senón demostrar que non tes cometido o asasinato. Ás veces a vida colócanos fronte a situacións nas que é moito máis difícil demostrar a absoluta inocencia, do que ter cometido a falcatruada. Algo que pode resultar francamente cómico. Dende este punto de vista “AQUÍ CHEIRA A MORTO” podería ser unha comedia policíaca tomada a coña, na que conviven: criminais, sospeitosos, policía e vítima. Se todos eles consiguen arrincarlles un sorriso, nós daríamonos por ben pagos e satisfeitos.



Xán Casas



ALGUNHAS FOTOS DE ENSAIOS




























by Chen

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Moi bien, moi bien Chencho. Cumplindo co prometido. Actualización diaria.
Graciñas a Manolo polas fotos.

Marcos

Isa dijo...

Xan ... moitas gracias. E tranquilo, sorrisos arrincados, unha chea deles. E unha ducia de gargalladas tamén. E do mellor, a sorpresa do reencontro. Noraboa a todo o equipo. Chen, aí estamos, cuspindo o artista que levamos dentro. Vémonos no teatro!

Sary dijo...

A obra promete...
E sobre todo con estes pedazo de artistas traballando nela.
Así que espero poder ir ao estreno... e xa farei un comentario moito máis amplio despois.

Despois de coñecer Ditea, quero felicitar a ese maravilloso equipo... pois a verdade que fai vivir a obra como se estiveses dentro.
Grazas por "Melocotones en xarope" que me fixo comprender o que realmente era o teatro.

Martina dijo...

Gracias Sary, o que nos fai falta ós namorados/as do teatro é xente coma ti, que nos ofrece o seu apoio incondicional, e que se emociona tanto co teatro da vida.
Chencho, gracias polo teu traballo enriba do escenario e diante do ordenador, Ditea está a rexurdir, oxalá con todo o eco que quixéramos darlle e sobre todo, con tódalas risas e os bos momentos que este cheiro a morto promete..
Arriba o telón!!

ictioscopio dijo...

Viva Marcos e a súa vis cómica!!
Viva o escotassso de Martina e o momento foco!!
e viva a veciña también, que o fai moi ben!!

Sary dijo...

Bravo, bravo e mil veces bravo!!!!

Estreno magnifico!!!!!!!

Pedazo de actores... a obra prometía de por si...

Pero se non fora a posta en escea de o magnifico equipo de Ditea non sería o mesmo...


Nunha palabra:


FASCINANTE!!!!!

Anónimo dijo...

Polos sorrisos segundos antes de entrar en escea, pola forza dos vosos abrazos, os bicos, os consellos, por recibirme con palabras fermosas entre caixas, gracias, gracias por facerme berrar, por facerme sentir fermosa...

María

chencho campos dijo...

Xán Casas es un monstruo. Un actor entero. Un director que desborda expectativas. Un musicazo que como tal traslada ese sentido armonioso y rítmico a todos los aspectos de la vida, de su vida: el teatro. Un estratega capaz de modelar un pedazo de roca con los pies…
Desde que yo empecé con este proyecto, Xán ha tenido la paciencia y suspicacia necesarias para que todos los recién incorporados fuésemos dando un poquito, y un poco más… Que llegásemos a hacer cosas de las que al principio nos dijo nada porque sabía, a ciencia cierta, que, si dejaba entrever que algún día nos pediría que las hiciésemos, saldríamos volando por la ventana… (Al menos, yo).
Xán, eres un cabrón maravilloso. Un hijoputa de puta madre… Gracias.
Y qué decir de los demás… Gracias a todos y cada uno de vosotros...

Anónimo dijo...

Ese inspector Carballeira.... fantástico !!! un saúdo de dous admiradores :D

Anónimo dijo...

El pasado mes de octubre tuve la oportunidad de difrutar de la representación de "Aquí cheira a morto". Quiero felicitar a los actores por su trabajo y dedicación, así como agradecerles la tarde tan divertida que me hicieron pasar.
Gracias

Paco dijo...

O outro día tiven a ocasión de ver la obra que na Aula de Cultura de Caixa Galicia. Sorprendeume a frescura da mesma e a capacidade interpretativa dos actores. Entre os nóveles, destaca, para min, Chencho Campos. E digo nóvel pq foi o que me aseguraron. Si non mo din, eu diría que é un actor de carreira.Sorprendente! Animo a a seguer así. Isto é cultura e non os viaxes a Cuba.

Anónimo dijo...

Muy buenas. Lo primero felicitar a todos los que componen a la obra !!!
Se os ve que lo que hacéis de verdad, que os gusta y los papeles en general los bordáis
me lo pase genial, me reí muchísimo y disfrute. De todo corazón mi mas profunda enhorabuena.

Pero quería además de felicitar a CHENCHO en particular, de verdad que todo tu esfuerzo ha valido y vale la pena. Es tu primera y esperemos que no la última obra, te doy todo mi apoyo y ánimo para que siguas en este mundo que se ve que te gusta, que disfrutas, y que mientras tu tiempo y esfuerzo se vea valorado y compensado sé que lo vas a hacer más grande, que le vas a dar todo lo que se merece y que te entregarás al completo en ello. El mundillo del teatro se sentirá muy orgulloso de ti y Ditea de que la representes en una obra tan bien trabajada.

ENHORABUENA CHENCHO.

Verónica Moure

Anónimo dijo...

Quiero decir que la obra es realmente divertida, con mucho ritmo y donde destacan grandes interpretaciones, principalmente la de Chencho Campos y Martina Martínez. Pero sobre todo la de este actor y músico que ha sacado dos obras en un año.

María Val

Anónimo dijo...

UN ALTO EN EL CAMINO

El pasado 9 de diciembre, tras haber pasado el puente trabajando, me disponía a largarme a Portugal para tomarme mi revancha vacacional,
pero, una vez más, el azar me atacó por sorpresa ocasionando una avería
en mi coche y obligándome a hacer un alto en el camino. El lugar era Compostela, la tarde estaba fría y yo era uno de esos peatones que caminan con la intranquilidad que provoca vivir sin paraguas una permanente amenaza de lluvia. Siguiendo el curso que marcaban mis desorientados pasos, iba caminando por una acera cercana al parque de la Alameda cuando descubrí frente a mí a tres hermosas mujeres (una de ellas, sobre todo) que estaban de pie frente a un portal, como si hiciesen cola para entrar. Poniendo como excusa mi curiosidad, me acerqué a ellas y les pregunté si estaban esperando para ver algo especial. La menos guapa de las tres demostró ser la más simpática, haciéndome saber que iban a ver una obra de teatro, que era una comedia, y que, además, era gratis. Sin coche, sin paraguas y sin compañía, seguir de largo hubiera sido una estupidez. Bajé las escaleras (la obra se representaba en un sótano) y cuando ya estaba tramando la táctica para sentarme a su lado, aparecieron, como caídos del cielo (venían de la calle, que estaba más arriba), tres guapos chicos, con bastantes años y kilos menos que yo. Las besaron y yo, batiéndome en retirada, comprobé que la amenaza de lluvia ya se había hecho realidad y opté por dejar pasar el tiempo entre el público de una representación teatral.
La obra se llamaba “Aquí huele a muerto” (en gallego). El recuerdo de que una película de Martes y trece se titulaba así me hizo temer lo peor, pero ver que el autor del texto era Alfonso Paso, el favorito de mi abuelo, alumbró en mí cierta esperanza. Antes de levantarse el telón salió a escena un hombre para hacer la introducción de la que, al parecer, iba a ser la primera función de un festival anual de teatro aficionado. Al escuchar lo de “aficionado” sentí esa especie de pavor que te sacude cuando sospechas que vas a perder el tiempo y ya no puedes dar marcha atrás. La compañía se llamaba DITEA (gracias al nombre he encontrado el blog en Internet), y les prometo, por la gloria de mi madre, que estar sentado allí era lo mejor que me podía haber pasado. El texto estaba hábilmente adaptado a los tiempos que corren, y corren mucho; detalle que fundamenta la constante agilidad de la puesta en escena. Al margen de ciertos tropiezos, posiblemente debidos a su condición “no profesional” (habría que hablar mucho al respecto) la hora y pico que duró la obra se me pasó en un periquete. Lo que más me gustó fue la entrega de los actores: el protagonista, por su desaforada desesperación, la mujer de su amigo, por su contenida mala leche, el inspector, por su composición de un personaje tan prototípico (quizá, a veces, exagera sus nervios), el novio de la vecina, por su peculiar voz y evolución del personaje, y el muerto en cuestión, por su sobriedad, más meritoria al ser su intervención tan breve. En cuanto a lo que me molestó algo (pocas cosas), destacaría el problema de la ventana que, tan pronto da a la calle como a un pasillo interior, el hecho de que, curiosamente, el personaje que lee novelas detectivescas no sea el que imagine posibles hipótesis sobre el crimen (de todas formas, puede que este detalle ya aparezca así en la obra original), y por último, los actores y las actrices que representan, respectivamente, al amigo, el agente, la vecina y la mujer del protagonista, abusan en demasía de los principales rasgos que los caracterizan: el amigo es demasiado infantil, el agente mira demasiado el periódico, la vecina es demasiado Marilyn y la mujer del protagonista, a pesar del soberbio momento del interrogatorio, parece empeñada en demostrar al público su notoria capacidad para hablar rápido; algo nada desdeñable, y que podría utilizar en concursos televisivos, pero que sobre la escena da la sensación de que la actriz está más enamorada de si misma que del personaje.
Para terminar, quiero aclarar que este texto está dirigido a vosotros, compañía Ditea, algo evidente al enviarlo a vuestro blog, pero he preferido hablar en tercera persona para que no pareciese la carta de un rendido admirador. Yo trabajo en un periódico gallego, y si me perdonáis, prefiero firmar estas palabras como “el Portugués” (Braga me recibió con los brazos abiertos). Me despido deseándoos mucha suerte, asegurándoos que hay muchos “profesionales” que tienen la mitad de vuestro entusiasmo, y agradeciéndoos que, al final, fuese tan provechoso hacer un alto en el camino.
El Portugués.

Lady Akhbar dijo...

Estimado Portugués, lástima que no pueda ir a su blog y escribir en él estas palabras, ya que dejarlas en el de Ditea, no me parece el sitio más adecuado, pero no tengo otro remedio, ya que es usted otro anónimo de la vida que, por la gloria de su madre, escribe, y no mal (dicho sea de paso), de un día como otro cualquiera, donde hemos coincidido en el mismo espacio y tiempo (Einstein se sentiría orgulloso).
Seguramente era la más fea pero simpática de las tres jóvenes que allí estaban, esperando con interés una obra de teatro en el que la entrada era gratuita, fantástica tentación para mi bolsillo agujereado.
Invitada por unas amigas, me dejé arrastrar hasta aquel sótano de fotografías en blanco y negro y aún más abajo, en el parking 2 de aquel edificio, donde esperaban a nuestros traseros los pocos asientos que quedaban ya por cubrir.
En mi caso era consciente de su condición de actrices y actores aficionados (el precio del evento así los identificaba) y no esperaba ni más ni menos, solo sentía curiosidad.
Lo de la ventana estoy totalmente de acuerdo con su opinión, estimado Portugués, ahora ventana exterior, ahora ventana a un pasillo (aunque podría ser un bajo… ¿por qué no?)
Miré el programa de mano a ver si me sonaba alguien… y sí, Alfonso Paso, le gustaba a mi abuelo. A punto estuve de levantarme de la butaca para evitar ver la obra de tal autor, que Franco los tenga en su gloria. Pero la obra daba comienzo y tenía que molestar a demasiada gente a mi diestra y mi siniestra, así que decidí darle una oportunidad.
Cuál sería mi sorpresa al ver una obra dinámica, actualizada, evitando comentarios machistas, lo sé de buena tinta (leí la obra después). Está claro que el adaptador ha tenido buena mano.
He de decirle, estimado Portugués, que estoy de acuerdo con casi todos sus comentarios sobre las actrices y los actores, casi…
El protagonista está demasiado nervioso desde el principio de la obra, poniéndose de puntillas cual bailarina clásica, aunque es cierto que su desesperación era desaforada y el sudor completamente real, se debe dejar un par de litros de agua salada por el camino y eso es dar todo lo que se puede.
El co-protagonista es infantil, pero sus réplicas, sus salidas, esas risas que provoca no son fruto de la casualidad, si no fuese así el personaje, si decidiésemos hacerlo serio, ¿qué habría de divertido en la obra?, ¿algunas de las salidas de las esposas?, ¿algún despiste del inspector?, por favor, señor Portugués, o ha visto pocas obras o no es consciente de que este personaje ha sido creado para provocar la risa entre el público asistente.
Las dos esposas son magníficas en su línea, la una con esa mala leche contenida, una dominatrix vestida de mujer casada (una de las mías, vamos, de las que guardan en un cajón las esposas de acero, el cuero y el latex para ocasiones especiales y perversas) y la otra con sus despistes y verborrea constante. Discrepo con usted en que la actriz está enamorada de sí misma, por favor, caballero, no insulte ni mi inteligencia, ni la de la actriz, si no es capaz de ver personajes… no vaya al teatro, si no es capaz de meterse en la escena, no vaya ni a ver películas… cielos, qué tonterías dicen algunas personas… que hablar rápido tiene que ver con estar enamorada de sí misma… vaya, eso sí que ha ofendido mis pupilas y no la esperanza que ha mostrado por el autor de la obra, o los comentarios a lo Chiquito de la calzada o su referente cultural, Martes y trece (además de su reticencia a escribir en gallego el título de la obra, como si la gente fuese tan idiota como para necesitar traducción)
Con respecto al resto del elenco… (¿puedo ser crítica? ¿Me lo permitís? Y siempre siendo consciente de que ha sido el director el que ha tenido la última palabra, no tanto las actrices y actores)
La vecinita se quiere mucho a sí misma, acaricia sus caderas con cierta ansia, y eso va bien con su personaje a lo Marilyn que interpreta, pero ese pantalón deportivo que lleva por debajo, le quita realismo, chica, que se te vean las bragas no pasa nada, nadie se va a asustar, pero el pantalón es un horror (y se ve desde bastante atrás, créeme).
El jugador de tenis con el estetoscopio en la raqueta tiene una gran evolución, pero al final debería mostrar más seguridad en sí mismo… que parece que le tiembla la pistola y que se sale del personaje por momentos.
El inspector debería marcar más lo de Horacio… que a mí y a una amiga tuvieron que contarnos la coña al final…pero su aire despistado y ligeramente infantil hacen de este inspector un ser adorable.
Cierto que el policía mira demasiado el periódico, pero también, teniendo en cuenta el tiempo que pasa en escena sin decir nada… qué quiere que le diga señor Portugués…
En cuanto al muerto, con esa cara de malote y chulo…tan sobrio (como usted bien dice) ummm… quise ponerlo en una cama, atado, amordazado, con una venda en los ojos… me chiflan los abusones, sobre todo para castigarles.
Y qué decir de las dos chicas que aparecen al final… corta, pero que muy corta aparición, de las que nadie comenta nada (¿no hace una de ellas de la tita de la vecinita?), chicas, muy bien, lástima de peluca fea… pero qué se le va a hacer.
En definitiva, enhorabuena al grupo (director incluido), que sus tropiezos son como los de grupos profesionales (en eso también discrepo del señor Portugués), que gocéis de vuestro trabajo no remunerado (lo cual es una lástima) y que sigáis dándonos tan buenos momentos, como en Aquí cheira a morto… o mejores.
Mis palabras van dirigidas a la compañía Ditea y al señor Portugués, trabajador de un periódico gallego.
Una trabajadora que no llega ni a “mileurista”.

Lady Akhbar dijo...
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